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Economía circular podría establecerse en Chile con la llegada de plantas Waste to Energy 

En varios países del mundo ven -en este tipo de economía- una solución a los problemas de generación de residuos y además a los altos niveles de contaminación existentes.

El sistema lineal económico imperante opera de la siguiente manera. Primero está la extracción de recursos, luego su fabricación y consumo para finalmente convertir ese artículo en un residuo.  Así ha operado el mundo los últimos 100 años a un costo bastante alto, pero hace un tiempo comenzó a surgir un nuevo paradigma, la economía circular que busca cambiar el destino de los productos devolviéndolos a la cadena productiva de forma circular.

 

Humberto Salas, Vicedecano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, explica que esto surgió en la Unión Europea quienes repensaron las nuevas formas de producción que involucraran no solo el crecimiento sino también las externalidades negativas. “Hoy buscamos dar una visión circular que parte en la etapa de desecho de un artículo, ya que vuelven a ingresar a una nueva cadena donde algo que fue dejado de utilizar pasa a ser un insumo para un nuevo producto o para convertirse en combustible.”

 

El sistema aún es incipiente asegura el académico “todavía no hay evidencia científica que permita generar conclusiones robustas, pero sin duda que el diseño es muy atractivo”.

 

La economía circular busca reutilizar los residuos, por ejemplo un celular cuya vida útil puede alcanzar solo un par de meses para luego ser desechados. La idea es reutilizar partes o piezas para generar un nuevo dispositivo móvil o simplemente repararlo para que vuelva al mercado así las compañías ahorrarían en producción y el mundo evitaría la extracción de más recursos.

 

En Chile

Fundación Chile lleva la delantera en la implementación de este tipo de economías, hoy algunas empresas y proyectos buscan sus asesorías para generar estos sistemas.  La idea central es ahorrar recursos y además colaborar con la descontaminación del país.

Así han generado sistemas de gestión de aguas grises para ser utilizados en el regado de áreas verdes, apoyado a empresas que trabajan con materiales reciclables o tecnologías que encapsulan el mercurio para convertirlos en ladrillos, entre muchas otras ideas basadas en la economía circular.

 

Pero en la Araucanía se está gestando un proyecto que podría dar un impulso mucho mayor a este sistema económico ya que involucra la gestión de un municipio. La primera planta Waste to Energy de Chile el llamado nexo entre la economía circular y la generación energética.

 

“Nuestro proyecto comienza creando 10 puntos limpios en la ciudad de Temuco, eso permitirá –en primer lugar- generar espacios directos para la población de reciclaje, luego tenemos un sistema de separación de materiales en planta que aportará con otro porcentaje, por último la generación de energía con lo no reciclable nos permite otorgar luz eléctrica y térmica, vale decir cumplimos al menos dos aspectos centrales de este modelo económico el reciclaje y la reutilización de recursos” Asegura Robert Wörner, Presidente del Directorio de WTE Araucanía, empresa que se adjudicó la licitación para la gestión de residuos del Municipio de Temuco con una planta Waste to Energy.  

 

En Chile hoy se generan cerca de 17 millones de residuos al año y las tasas de reciclaje no bordean el 10% dejando un 90% en vertederos y rellenos sanitarios. “Nuestro sistema da vuelta esas cifras, el 90% se valoriza ya sea para reciclaje o para generar energía, solo una fracción mínima es dispuesta en vertederos autorizados y bajo estrictas normas. Imagínese si se hiciera en todo el país necesitaríamos solo un par de lugares para disponer residuos y no las cientos de hectáreas que hoy en día se utilizan” agregó Wörner.

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WTE y la economía circular

La Comisión Europea determinó que sus países integrantes para el año 2030 deberán colocar en rellenos sanitarios o vertederos solo el 10% de sus residuos, apuntando que aún hay naciones que disponen en estos lugares miles de toneladas al día, perdiendo potencial energético, aumentando emisiones de metano, y arriesgando recursos hídricos por filtración.

 

Uno de los objetivos centrales para eso es lograr aumentar la cantidad de plantas Waste to Energy ya que en países como Alemania -que tienen la mayor tasa de reciclaje con un 64% (la meta para toda la unión europea es de un 65% al 2030)- estas plantas generan energía con un 35% de los residuos del país. Mientras que otros integrantes de la Unión como Croacia, Latvia o Malta aún utilizan rellenos y vertederos para un 80% de su basura. 

 

Lo central apunta a que no todos los residuos pueden ser reparados, reciclados o reutilizados. Esos materiales para evitar que vayan a disposición en vertederos deben ser convertidos en energía alimentando viviendas con calefacción o luz eléctrica, justamente lo que la planta que instalarán en la Araucanía realizará. “Este modelo de negocio es sin duda una aproximación muy cercana a lo que se postula en Europa, porque precisamente lo que buscan con los residuos generados por los proceso productivos es crear ya sea energía u otros combustibles, ósea reutilizarlos” Añade Humberto Salas.

 

En Europa el plan apunta a aumentar los niveles de generación eléctrica y de calefacción con estas plantas pasando de 31 y 77 Tera Watts Hora (TWH) en electricidad y calefacción respectivamente a 54 y 135 TWH para el año 2030, mientras que en Chile la primera planta Waste to Energy plantea entregar cerca de 12 Mega Watts al Sistema Interconectado Central, potencial energético que obtendrán de la gestión de residuos municipales de Temuco, un primer paso dicen para el fortalecimiento de la llamada economía circular.